viernes, 1 de noviembre de 2013

El Boeing 707 en la Fuerza Aérea Argentina

Durante 1973 la Presidencia de la Nación comienza con las negociaciones para adquirir un Boeing 707-320, este avión estaría destinado al transporte presidencial y fue matriculado en consecuencia como T-01 (Tango-01),
entrando en servicio el 11 de junio de 1975. Posteriormente esta aeronave fue trasladada a los EE.UU. en donde sería modificada al estándar 707-387B mediante la incorporación de un portaron lateral de carga. Para 1977 el modelo sería trasferido a FAA (Fuerza Aérea Argentina), precisamente al Escuadrón 2 del Grupo 1 de Transporte Aéreo (G1TA), elemento de la I Brigada Aérea (IBA) con sede en el Palomar, Provincia de Buenos Aires. 
En 1979 el G1TA incorpora un segundo ejemplar, este sería un 707-372C proveniente de Aerolíneas Argentinas (Ex LV-GLP) y fue matriculado como TC-92. El 5 de enero de 1982 se incorporaría el tercer aparato, el TC-93, este sería también un 707-372C procedente de Aerolíneas Argentinas (Ex LV-JGP). Los tres aparatos estuvieron a cargo de la logística de la FAA y desde comienzos de 1982 eran frecuentes visitantes de los principales aeropuertos europeos cuando estos eran enviados a retirar equipo militar y armamento comprado por las FFAA argentinas. 

La Guerra de Malvinas:
 Tras la recuperación de las Islas el 2 de abril, quedo en claro que los 707 serían utilizados de lleno en tareas logísticas y fue durante gran parte de abril que los aviones del G1TA estuvieron involucrados de lleno en el puente aéreo, transfiriendo equipos y personal desde el norte y centro del país hacia el sur argentino.   
 Existe la errónea creencia de que varios vuelos de 707 alcanzaron las Malvinas pero esto resulta imposible ya que la pista del aeropuerto de Puerto Argentino era demasiado corta como para ser operada por los 707. Si embargo, para el 20 de abril la Armada Argentina había solicitado al Comando Estratégico una serie de misiones de reconocimiento de largo alcance para localizar e informar del curso de la Flota Británica, de la cual se sabía por datos de inteligencia que había partido desde la Isla Ascensión con rumbo a las Malvinas. A pesar de la carencia de equipos apropiados para la tarea la FAA razonó que se podía utilizar el radar meteorológico para realizar barridos de superficie y así detectar a la flota británica. El G1TA asumió sin más remedio la misión ya que sus 707 eran los únicos aviones dentro de las FFAA con el alcance suficiente para ese tipo de tareas. Para las 1200hs del 21 de mayo fueron claramente identificados seis buques de guerra británicos, entre ellos se encontraban los portaviones HMS Hermes y HMS Invinsible, la posición del grupo de tareas británico fue estimada a unas 1400 millas al este-noreste de Río de Janeiro. Los británicos en principio tomaron al TC-91 como un avión comercial, pero tras enviar un Sea Harrier a interceptarlo se dieron cuenta rápidamente que se trataba de una misión de reconocimiento de largo alcance. Durante varios minutos el Sea Harriers se movió de una punta a la otra del avión argentino al cual le saco numerosas fotos. Posteriormente se alejo y el TC-91 retorno a Ezeiza. 
TC-91 tomada al poco tiempo de que fuera transferido al G1TA.













Foto: Stive Fitzgeral